|
HARRI Y LA MUJER
BARBASTRINA
A
LA MUJER BARBASTRINA
Mujer barbastrina, de cara morena;
enjuga tu llanto, recoge tu pena;
deja que se rian tus labios...Así,
y escucha un momento, paciente y discreta,
los versos muy tuyos, que un pobre poeta
en noche sin luna, rimó para ti.Mujer barbastrina, de cara morena;
enjuga tu llanto, recoge tu pena;
deja que se rian tus labios...Así,
y escucha un momento, paciente y discreta,
los versos muy tuyos, que un pobre poeta
en noche sin luna, rimó para ti.
Versos que carecen, quizás de elegancia,
de ritmo seguro, de suave prestancia,
de aliento poético, de ritmo al rimar.
mas son versos tuyos ¡no te olvides de eso!,
puesto que en tus fibras, tu mirar ha impreso
un deseo enorme: decir y cantar.
Cantar la armonía suave y serena
de tu taconeo, cuando soñadora
pasas por tus calles como una visión.
en tu andar de diosa, en tu paso fino,
se ha dormido un eco, un eco divino,
por eso mi verso quiere ser canción.
Decir que Barbastro, que llora y que rie,
que canta y que gime, que altivo se engrie,
que lucha y que lucha, con fé sin parar.
Se arroja de bruces, se hace mil trizas...
cuando tu te ries, cuando tu te rizas
con gesto altanero cuando te eternizas,
por que tu mirada os quiso mirar.
Cantarte y decirte... ya lo se que es poco:
sería precisa la fiebre del loco
que rompió una lanza contra los molinos,
para que tu alma de ternura llena,
al aproximarte y susurrarte... buena
no paralizarse mi vida y mi sino.
Sería preciso... no se... la paleta
llena de colores de algunos poetas
que dibujan flores,
hilando armonía.
Quedará escrita con canto sonoro
la inmensa alegría
que en plazas y en toros
te envuelve y te incita
con tanta fineza
que no eres bonita:
si no una belleza,
belleza que luce
muy junto a su pelo.
Diamantes y cruces
y un fino pañuelo
que al saber la brisa
salta en raudos giros
y emite un suspiro
roto por la rosa
que fue, en su alborada,
primero, sonrisa,
luego, suave risa,
después carcajada
que llena de agravios
tranquila, declina
en una amapola
que esos son tus labios
mujer barbastrina
¡labios de española!
ya tienes tu verso, se quedó en el foso
la gracia divina que en ancho coso
de tu agil imágen la sombra esculpió,
se quedo la virgen, la mujer de planta
encaje y mantilla, que en Semana Santa
por calles y plazas con Cristo lloró.
Mas es imposible pintar con fortuna
pues se que en tu imagen, grabó sol y luna
marfil, terciopelo, crespón y rubí.
Perdona... y ya que eres paciente y discreta,
olvida los versos que un pobre poeta
en noche estrellada rimó para tí.
Enrique
Gómez.
|
HARRI
Y LAS FIESTASEL METOMENTODO
Ya
se Luis, que ha ido a tu casa
mi madre esta mañaneta
y que le ha dicho a
la tuya
que con esto de las
fiestas
estoy hecho un tronlirón
presumido y
sinverguenza.
¿y todo sabes
porqué?
pues por que ayer en
la siesta,
que es cuando duerme
mi padre,
le dije a esa
forastera
que tenemos estos
días
que me diera dos
pesetas
¡fijatetú! ¡Si lo
hice
pa hacerle un favor a ella!
por que yo pa
divertirme
en estos días de
fiestas
no necesito dinero
no necesito una
perra
¿qué la gente va a
la jota?
pues yo a ver las
joteras
subido en litonero
que hay frente a la
puerta
de la placeta
los toros
¡y lo veo de
primera!
¿qué hay corrida el
día ocho?
pues va a la corrida
el mendas
con que me salte la
tapia
que hay ahora en la Floresta
y me meta por un
sitio
que se y que no te
interesa
¿veo hasta el de las
mulillas
y estoy mas pincho
que quieras
¿El furbol
desde el Terrero1
no hay año que no lo
vea
y aunque bien, no se
distIngue
ni balón ni
camiseta,
se sabe quien gana o pierde
que es al final lo
que cuenta
¿el baile?
¡Divinamente!
desde un tozal,
de la era
de la Merced, me lo
oigo
como si dentro
estuviera.
y ya lo ves pa
todo esto
No gasto ni una perra
pero bueno, estas
cosas,
son solo pa
gente seria
¡yo tengo otras
diversiones
pa cuando
llegan las fiestas!
yo veo hacer la
comida
a todas las
gariteras,
veo arreglar los
autetes
cuando
alguno se estropea
veo
todas las cucañas
y
hasta rompí una cazuela
el
año pasado. ¡que risa!
me
salió una rata muerta
y
chillaban las zagalas
como
si les encorriera
además,
voy por las tardes
al
Victoria y a la Peña2
y
cojo una montonada
de
platetes de cerveza,
y
cuando viene la noche
me
meto bien en la feria
y
veo chocar los autos
y
montar en las barquetas
y
rodar los caballetes
mientras
la gente me empenta
se
oye mosica y golgorio
y
los crios vociferan
¡eso
es divertirse fuerte
y
lo demás son monsergas!
bueno,
pues pa todo eso
¡yo
no me gasto una perra!
y
luego dice mi madre
que
estoy hecho un sinverguenza
¡yo
pedí el pesetón
pa
hacerle un favor a ella!
pa
si venían zagales
de
Pertusa o de Lascellas
haceles
cimbel comprando
cacagüés
o manzanetas
y
que vean que en Barbastro
cuando
nos vienen las fiestas
no
hacemos el rampoñoso
¡y
gastamos las pesetas!
Enrique
Gómez.
1 El
campo de futbol estaba situado en lo que hoy es calle Saint Gaudens.
2 Se
refiere al Casino de la Peña, elitista sociedad que se encontraba al principio del coso
donde hoy esta la oficina principal de Iber Caja.
|
|